Escrito por: Lic.
Ruth García Camarena y Dr. Luis Alfonso Pérez Romero
¿Cuántas veces hemos intentado cambiar
el estilo de vida de nuestros empleados, pacientes u otros recomendándoles que vayan
al gimnasio, coman más frutas y verduras, o traten de dormir más temprano, pero
no logramos que hagan este cambio de comportamiento o bien que estos duren por mucho
tiempo?
El camino hacía un estilo de vida saludable
comienza con un cambio de comportamiento o modificación de una conducta para
obtener un beneficio u objetivo relacionados con una mejora en la salud, pero
que muchas veces esto no puede cumplirse debido a factores Biopsicosociales o
ambientales.
En este sentido, debemos considerar
los recursos que tiene el individuo para el cambio de comportamiento hacia un
estilo de vida saludable. Es decir, debemos considerar todo aquello que nos facilite, recuerde y empuje hacía esa
modificación de conducta.
El autor Michaelsen y sus colaboradores
(2022) proponen el Modelo de Recursos
para el Cambio de Comportamiento el cual se basa en tres tipos de recursos
(facilitadores, impulsores y empujadores) que tiene el individuo para cambiar su
comportamiento.
A continuación, se presenta un esquema
que facilita el entendimiento de este modelo
|
Mecanismos funcional de las técnicas para el
cambio de comportamiento |
Definición |
Técnica de cambio de comportamiento a utilizar |
|
Facilitador |
Se
proporcionan recursos externos: “recursos y contexto ambiental, así como
influencia social” |
Apoyo
social |
|
Impulsor |
Tareas
agradables que fortalecerán los recursos reflexivos internos |
Cumplimiento
de metas
Educación
para la salud
Instrucción
sobre cómo realizar el comportamiento: |
|
Empujador |
Aplicación
intencional de estímulos, señales o factores desencadenantes en un entorno
para propiciar un comportamiento. |
Recordatorios
|
Estilo de vida saludable en las organizaciones: las
organizaciones pueden fomentar un estilo de vida saludable para mejorar la
calidad de vida de los empleados durante la jornada laboral, lo que impactará
en disminuir los costos relacionados a los accidentes y problemas de salud de
los colaboradores. Las empresas pueden implementar algunas de las siguientes acciones
para contribuir a un cambio hacia un estilo de vida saludable entre sus
empleados:
1.
Comedor
saludable: comedor dentro de las instalaciones con productos
alimenticios bajo los lineamientos del plato saludable, para ofrecer opciones
de comida saludable dentro de la empresa como ensaladas, garrafones de aguas de
frutas de temporada (limonada, naranjada, Jamaica, horchata, etc.), opciones de
bajo contenido calórico y snacks saludables.
2.
Educación
que genere conciencia entre los empleados sobre lo que es un plato saludable: proporcionar
información sobre los beneficios de un estilo de vida saludable a través de
talleres, charlas, marketing social y materiales informativos. Información
sobre el plato saludable, dieta equilibrada para una jornada laboral de 8 horas
diarias, importancia de la actividad física dentro de su horario laboral y
fuera de la empresa, información y prácticas para aprender a manejar el estrés,
la ansiedad y el miedo.
3.
Ambiente de
trabajo saludable: las empresas deben crear los espacios laborales
ergonómicos y saludables que promuevan la salud y eviten las enfermedades de
manera individual y colectiva, por ejemplo: boletines con información de salud
en el trabajo en lugares visibles, distribuir de manera regular infografías
sobre la vida saludable de los empleados (infografías con información para
prevenir y promocionar los buenos estados de salud), tener a disposición de los
empleados agua potable para sus 2 litros de agua que debe ingerir cada empleado
durante una jornada de 8 horas, espacios para realizar actividades de
ejercicio, estiramiento, respiración, relajación, yoga, etc., durante el día
laboral.
4.
Promoción
del programa de Bienestar Integral para los empleados: se
recomienda elaborar e implementar programas de bienestar integral para los
empleados que incluya capacitación sobre el plato saludable, talleres e
instructivos para actividades físicas en su área de trabajo como estiramientos,
actividades de respiración profunda y ejercicios. Espacios para practicar yoga,
sesiones de meditación, caminata, actividades para el manejo de la ansiedad y
del estrés, etc. Es necesario construir
de manera lúdica la ruta saludable de los empleados dentro y fuera de la
empresa para que el conocimiento de estilo de vida saludable llegue a los
hogares de los empleados.
5.
Flexibilidad
en el Horario de Trabajo: la rigidez horaria en el trabajo genera más estrés que
productividad y bienestar laboral, por lo que se debe ofrecer flexibilidad en
el horario de trabajo con responsabilidad y solidaridad, para que los empleados
puedan realizar las actividades físicas de relajación, estiramiento,
respiratorias, caminatas, meditación y yoga en beneficio del bienestar
personal.
6.
Apoyo para
el manejo personal de la ansiedad y el estrés: las empresas deben
proporcionar espacios físicos, recursos y programas para el manejo oportuno del
estrés, la ansiedad y los miedos durante la jornada laboral, como sesiones de
mindfulness, respiración, estiramientos, relajación, yoga y consejería asistida
con profesionales en formato On Line y/o presencial.
7.
Promocionar
las actividades físicas en el área de trabajo: motivar a los
empleados a mantenerse activos y con una actitud positiva hacia una vida
saludable 24/7, proporcionar incentivos por usar las escaleras en lugar de los
elevadores, promover la caminata o la bicicleta para llegar al trabajo, ofrecer
descuentos en membresías de gimnasios locales, etc.
8.
Rutina de
chequeo médico de manera regular: las empresas deben organizar jornadas
de salud preventiva invitando a entidades de la salud para vacunas, control del
peso, medición de la presión arterial y de la azúcar, servicios con equipos
portátiles de odontología para el diagnóstico e higiene dental, equipos
temporales para el diagnóstico oportuno del cáncer del cuello de la matriz y
mamografías, chequeos médicos básicos, análisis de laboratorio e imagenología
de manera regular, para la evaluación periódica de la salud de cada uno de los
empleados de la empresa.
9.
Políticas
de empresa saludable: empresa libre de humo, no beber bebidas embriagantes, no
consumir drogas, no consumir productos chatarra con alto contenido de azúcares
y grasas que dañen al cuerpo (etiquetado de los alimentos libres de productos
nocivos para la salud).
10.
Incentivos,
premios y reconocimientos: otorgar a los empleados que logren sus metas y
objetivos personales de salud, premios, incentivos y reconocimientos.
11.
Cultura
saludable: promocionales educativos visibles y espacios físicos en
la empresa para desarrollar toda una cultura hacia un estilo de vida saludable.
Dar colación saludable en lugar de galletas y panes, agua en lugar de
refrescos, espacios para las actividades de relajación, caminata, manejo de la
ansiedad y estrés, etc.
12.
Medir y dar
seguimiento de manera personalizada y por equipos de trabajo: es
necesario medir los resultados a lo largo del tiempo para evaluar de manera
regular la efectividad de las iniciativas que permitan realizar los ajustes
necesarios para alcanzar las metas y objetivos de una empresa saludable.
Todo tipo de empresa tiene la posibilidad de generar una
cultura saludable con la promoción de estilos de vida saludable y la educación
en salud del trabajo, que sin duda alguna beneficiará a los empleados y
redituará a las empresas con impacto positivo en la cultura corporativa y en
los resultados del desempeño económico en el corto, mediano y largo plazo. “Empleados
satisfechos, clientes felices y empresas rentables”.
Referencia bibliográfica
Michaelsen, M. M., & Esch, T. (2022). Functional Mechanisms of
Health Behavior Change Techniques: A Conceptual Review. Frontiers in
Psychology, 13, 725644. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.725644
